Enviado por Gameli Yas en Imágenes, Videojuegos
Los videojuegos: un deporte pasivo
Los no amantes de los videojuegos dirán que ser un aficionado de estos fantasiosos mundos de jugabilidad pueden acabar con la vida social de las personas, que consiguen que no nos movamos del sofá. Aunque esto no sea cierto, sí que podríamos hablar de los videojuegos como un deporte pasivo. Y más ahora que se puede jugar online sin tener que levantarse ni a encender la tele.
El juego en la mano
El móvil, el portátil o la tablet permiten, gracias a su conexión a Internet, que los que deciden jugar online no tengan que mover más que un dedo para disfrutar de los videojuegos. En éstos, los usuarios pueden moverse rápidamente por miles de mundos diferentes, pueden armarse hasta los dientes y acabar con ejércitos enteros, pueden correr más que Usain Bolt o meter más goles que Cristiano Ronaldo. Todo ello sin más esfuerzo físico que mover las manos.
Tú eres el mando
No obstante, la tecnología actual y el desarrollo incesante e innovador de los videojuegos han permitido también que el juego digital deje de ser un simple juego de manos. Consolas como la Nintendo Wii, que te obliga a mover el mando y el cuerpo para realizar las acciones que deseas, o el disposit
ivo Kinect de la Xbox 360, en el que tú eres el mando, han convertido a los videojuegos en un deporte activo. Con la posibilidad, además, de jugar online con tus amigos compitiendo unos contra otros cada uno desde su casa.
Un click y a jugar
Lejos quedan esas quedadas entre los amigos para pasarse una noche entera jugando al Pro Evolution hasta que uno se convertía en campeón de la Copa Mundial de Fútbol, o echando locas carreras en el Mario Kart hasta que uno ya se imaginaba yendo al día siguiente a desatascar tuberías junto a su fiel dinosaurio Yoshi. El hecho de poder jugar online con tus amigos te permite que con un solo click, en el mando de tu consola, o en el teléfono móvil, puedas competir con toda tu cuadrilla a cualquier hora.
Imagen: WavebreakMediaMicro – Fotolia
